Dos de las playas más deseadas del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar, las que pertenecen al enclave de San José y son muy reconocidas y apreciadas como Cónsul o Genoveses, volverán a tener un acceso de pago para vehículos con una cuota que ha determinado como hace dos años, cuando se mantenía esta cuota, de cinco euros, con la novedad de que este año se ha puesto desde Agricultura y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía un puesto de control de gálibo para que no puedan acceder autocaravanas y vehículos de gran tamaño.
La circunstancia de no poder con el ‘arco’ de hierro colocado acceder las furgonetas, ha hecho que deportistas con tabla hayan criticado la medida aduciendo ademas que imposibilita que a la conocidas playas y las calas del Barronal, Media Luna, Cala Carbón o Cala Rajá, a las que se accede desde el mismo camino que se restringe.
Esta medida disuasoria que estará hasta el 20 de septiembre operativa y cuyo control con o sin pago se viene haciendo desde 2006 por la Junta sigue los mismos parámetros en los aspectos de ocupación que en años anteriores, con 400 aparcamientos que aporta el Ayuntamiento de Níjar, y un servicio, aún no puesto en uso de autobús a precio de un euro para acceso de los que no quieran ir andando o con vehículo propio.
Se pretende con las especificidades de esta zona del Campillo de Genoveses frente al resto del Parque en preservar el valor ecológico, geológico y paisajístico de estas playas y calas, consideradas como uno de los enclaves más privilegiados de la franja litoral mediterránea. En cuanto a las medidas necesarias por las posibles infecciones del COVID-19 se estima que el aforo de las playas será similar al de años anteriores ya que las limitaciones planteadas permiten, a priori, garantizar la distancia de dos metros de distancia entre unidades familiares. No obstante, conforme a la evolución del verano y la información que reporten el servicio de playas y Protección Civil, estas medidas podrían variar.
Respecto al control de los vehículos grandes desde Medio Ambiente de la Junta se asegura que esta medida va destinada fundamentalmente a evitar que las caravanas y autocaravanas puedan realizar acampada durante la noche en el parque natural. «Es una medida que se ha adoptado en otras playas naturales protegidas», ha explicado la delegada en Almería, Aránzazu Martín.

Menos bañista en 2019 que en 2018

Durante el pasado año, según el registro de la Junta, fueron 204.264 personas las que visitaron las playas de acceso restringido durante el periodo de limitación, lo que supuso un total de unos 10.600 usuarios menos que durante 2018.
178.719 usuarios accedieron con vehículo privado a las playas de Mónsul, Genoveses y otras calas de la zona a una media de 3,3 pasajeros por vehículo.
En total, se contabilizaron 53.573 vehículos a lo largo del periodo de regulación frente a los 64.620 de 2018, siendo el mes con mayor afluencia de público agosto, con 22.110 coches, lo supone la entrada al espacio protegido de 713 vehículos al día frente a los 800 del mismo mes del año anterior.
No obstante, el número de usuarios que optaron por acudir a las playas a través del servicio de transporte público creció con respecto al año anterior, con lo que a través del bus lanzadera acudieron 25.545 personas frente a los 23.964 de 2018.