Estaba todo parado, o congelado, parece un eufemismo o una mentira, porque congelado a estas alturas de año, recién-recién: na de ná. Quiero decirte que estaba todo parao cuando me puse a observar, porque en estos días pasados, quisiera o no, no pude mirar nada como ahora, ni observar en realidad la luz de la mañana sobre los colores del monumento y la máquina, ni el arrullo que parece se hacen los animales eunucos tan tordos, tan pardos, porque la luz de montaña arriba también ha venido parecida en esos días a la costera. Estaba viendo, por un instante, como si mirara por primera vez la de herrumbre que rodea a monumento tan historiado, y lo simple y limpios que estaban los contenedores junto a los animales mitológicos de fuerza y terruño. Ha comenzado el trabajo, el mío también, con lo que a estas criaturas las hemos encontrado en la hora del desayuno, del desayuno de sus patrones, y como no estaban, me permití hacer una relectura. Que es esta, tan simple, tan rara, tan como de primeros de año. Parece una foto robada, al descuido.