La misa Pontifical de ese Domingo de Resurrección a las 11:00 horas en la Catedral de la Encarnación de Almería, que viene celebrando sus 5o0 años de erección tras ser culminada el 23 de noviembre de 1523, sustituyendo a la primigenia en la actual Iglesia de San Juan tendrá un epílogo muy especial, al presentarse una oda a piano compuesta por el jovencísimo pianista almeriense José Emilio Estéban-Hanza.
Presidida como es tradicional por el Obispo de Almería, Gómez Cantero, y con la bendición Papal como es indispensable en esta fecha tan señalada en el calendario cristiano como la fecha del nacimiento de Cirsto, este 31 de marzo tendrá dentro de los grandes eventos que se han programado, incluida la exposición en paneles de dentro del primer templo de Almería, la gloria de escuchar esta especie de himno que se le ha encomendado al joven compositor por el deambular de la Catedral Martín Campos.
El joven que ha venido trabajando meses en la sucesión de notas y composición de melodías ha aventurado a La Voz de Almería que la confección ha sido un «trabajo de orfebrería y encaje de piezas» que lo dio por encauzado en septiembre pasado, y en el que engarza una forma melódica del siglo XXI con la recuperación de una partitura de Antonio de Paz, maestro de capilla de la Catedral en el siglo XVII. Argumenta a su vez que el encargo y la confección han supuesto «una gran responsabilidad por la efemérides para la ciudad».
Este joven músico de 19 años tiene en su genética una influencia tremenda además de la de su padre, profesor y multi instrumentista, hijo pequeño del abogado e historiador Emilio Esteban-Hanza, el ser sobrino carnal de José Fernández Torres ‘Tomatito’, de hecho en su más reconocida hace tres años en el día de la música en la Plaza Careaga (a lo que corresponde la foto interior), José Emilio dejó un regusto muy flamenco en el ímpetu y las trazas de sus composiciones y recreaciones, por otra parte y en una dimensión supra provincial, en 2020 resultó ganador del programa televisivo ‘Tierra de Talento’.
El oficio religioso de este Domingo de Resurrección tendrá un rejuvenecimiento para un edificio que ha albergado a lo largo de 500 años cientos de historias humanas y trascendentales, y ha sido el epicentro del cristianismo diocesano tras la anterior fundación de la diócesis por el Varón Apostólico San Indalecio, del que hay una escultura en el propio templo.

