Se viene de pronto porque así se convino oficialmente desde los años cincuenta para incomprensión de cualquier noctámbulo (que siempre quiere llegar lo más tarde posible), no para cualquier madrugador que ahora tiene la suya. Para sobrellevarlo y antes de que esté cerca la cristiana ‘luz del mundo’ las corporaciones que rigen cada ciudad y pueblo se plantean eso tan catalán que es ‘a más a más’ y vacían las empresas de guirnaldas y de arcos de luz y montajes que por cierto hay una en Huécija, cerca de aquí (aquí son los sitios de las fotos, ¿de dónde va a ser?) que de tanto candor y fulgor de trabajo salió ardiendo, en vísperas del fuste real para su función; pero decíamos que los equipos de gobierno de los ayuntamientos quieren ser los que tengan luces más grandes, más tiempo, más ‘lindas’ (huy! que argentinismo): Para dar luz a estos días de oscuridad que sigue manteniendo el Gobierno de España, y que inauguró Franco.