Este sábado 13 de febrero, la hostelería y el comercio no esencial vuelven a abrir sus puertas para atender a los clientes, al situarse Almeria el pasado jueves 11 en una tasa de menos de 1.000 infectados de coronavirus por cada 100.000 habitantes (Almería capital tiene 706.871). Lo que rompe un cierre que se inició el pasado 27 de enero tras los ‘desmanes’ de la Navidad que cada uno culpa según convenga en las redes sociales, muchos almerienses a las  promociones y programaciones públicas del Ayuntamiento, y el alcalde a las familias y su sentido de la responsabilidad.
Sea como fuere el sector hostelero especialmente ha acogido la medida con gran alborozo, aunque por la incidencia Covid los establecimientos no pueden más que dar cabida a un 30% del aforo que les permite la ley, manteniéndose el esparcimiento, donde sea posible, del número de mesas y sillas por terraza como tienen concedido desde que no había pandemia.
En cuanto han sabido la noticia han reiniciado los bares y restaurantes de Almería los contactos con sus proveedores,y comunicado la decisión a sus clientes, para este sábado reemprender la marcha, esperando que la confianza del público vuelva a llenar sus mesas (las barras siguen cerradas) y hacer caja en un año de baibenes que les ha culpabilizado de la propagación del virus desde casi todas las fuentes oficiales.