
Sabes que lo que estas felicitando es el haber llegado hasta aquí. Los deseos son esa tontería de convencionalismo. Sabes también que lo que intentas aventurar es una mentira o una media verdad, o en verdad una inconsciencia. Por eso ellos están a la sombra, como se dice de los que no transitan la calle porque los han quitado de ‘el medio’; porque el tiempo sin predecir, el momento en que se va a hacer el momento clave se predice por los maledicentes con un ‘te va a dar la sombra’, que no es más que sospechar de las intenciones nulas de otro. Pese a ello se le intenta insuflar todo lo bueno al año nuevo, pero se está mirando al pasado. Solo los necios pueden confundir persistentemente nuevo con bueno. Ellos están ahí, en el presente y en el pasado, por eso lo que les vayas a decir, se lo dices hoy. Y puede ser una cosa tan bonaerense como el título de este comentario: ‘Feliz año, viejo’. y a lo mejor ni lo repiten, sino que se lo atribuyen y no te reparten nada a ti, se limitan a un: ‘¡que así sea!’ y te dejan a medio camino, con un pie en ayer y otro en hoy, por no llamarte viejo, no darte ese soponcio.
P.D: Sabes que llegados a este punto no iba a decir y ‘otro pie en mañana’.


