Las celebraciones de la Primera Comunión como sacramento fundamental cristiano para los niños que entraron por el bautismo en este credo, casi todas centradas en Almería y Andalucía entre finales de abril y primeros de junio ha sido suspendidas en primera instancia por la llegada de la pandemia de Coronavirus, y por la declaración de Estado de Alarma y la imposibilidad de aglomeraciones de personas en cualquier manifestación.
Tras un mes de valoración el Obispado de Almería faculta a los párrocos y a los capellanes de las capillas de colegios religiosos, a que una vez sopesada la preparación eucarística de los niños dispuestos a tomarla, y ponderadas las medidas ofrecidas por la oficialidad sanitaria de España, decidan cuándo se hagan, asegurando en su comunicado que quizá desde iniciado el verano, por la remisión de la pandemia por las condiciones de temperatura se puedan comenzar a hacer.
Al pie de la letra el comunicado del Obispado aduce que en el sentido del verano que: «Si la pandemia cediera con la elevación veraniega de la temperatura, según lo que determinen las autoridades sanitarias, dando por finalizado el riesgo de contagio, son las parroquias las que en tal caso deben determinar de acuerdo con las familias si alguna de las semanas de junio podría o no ser aptas para celebrar algunas primeras Comuniones».
Como recomendación más aceptable, el comunicado se determina porque si no se pueden realizar en junio y julio: «Si no fuera eso posible, lo prudente es trasladarlas al mes de septiembre y alargarlas al mes de octubre no sobrepasando de ningún modo la primera quincena de noviembre. Conviene recordar que es competencia de las parroquias y las familias en cada comunidad ―y en su caso, de los colegios católicos, que así lo comunicarán a la parroquia de su demarcación― ver el momento mejor, dentro de dicho período de tiempo, una vez hayan sido salvadas las dificultades que ahora nos impiden proceder de otra manera y siguiendo las normas sanitarias.

Fuera del rito religioso, las comuniones suponen un revulsivo muy importante para la economía con una media de gastos en traje de niño de 150€, de niña hasta más del doble, con menús por comensal de una media de 52€ en celebraciones mínimas de 100 comensales, y de un gasto por familia en regales de unos 80€ por familiar y amigo del niño receptor. Una gran suma si se tiene en cuenta que en la provincia se desarrollarían, o desarrollarán con otros condimentos y condicionales más de 3.200 comuniones este 2020.