Detectar si se siente rabia, susto o enojo es lo que se pretende desde www.emocovid.es

Un estudio sociológico que pretende realizar un perfil de cómo viven los almerienses estos dos meses desde la declaración del Estado de Alarma por el Gobierno a razón de la presencia del virus conocido como Coronavirus es lo que ha unido a Diputación y la Universidad de Almería consultando aspectos en preguntas abiertas como: ¿cuánto afecta la infección por coronavirus a su vida? o ¿cuánto cree que durará la infección por coronavirus?
Esta iniciativa, a la que todo almeriense que voluntariamente quiera puede contribuir, sin limite de edad, condición u otro cohorte de perfil se enmarca en el grupo de investigadores que forma el proyecto EmoCovid que se inició a la llegada de la pandemia y que empieza una nueva fase del proyecto en el que la colaboración ciudadana que desde la organización ven: «fundamental para conocer la percepción social y emocional de la crisis sanitaria».
EmoCovid es un proyecto psicoeducativo que se lleva a cabo gracias a la colaboración institucional entre la entidad educativa y la supraprovincial y que tiene como principal objetivo trabajar y analizar el estado emocional de tres segmentos de la población ante el Covid-19: personas mayores, menores y a los que han denominado ‘guerreros’, en alusión a los profesionales que ocupan la primera línea de batalla contra el coronavirus.
Los cuestionarios serán tratadas de forma anónima. El fin reside en conocer cómo está afectando la situación de excepcionalidad provocada por la pandemia en la población en general y, de forma específica, en esos tres grupos iniciales.
El diputado de Presidencia Fernando Giménez argumenta que este estudio: «puede arrojar conclusiones muy interesantes, que nos ayuden a mejorar la calidad de vida, a nivel psicológico, de las personas”.
La profesora titular de la UAL, María del Carmen Pérez-Fuentes, una de las investigadoras de este proyecto y ha explicado que los resultados de la encuesta “servirán para planificar diferentes actuaciones que repercutan en la mejora de la salud y el estado emocional de toda la sociedad”. Además, ha matizado que “cuanto más amplia y diversa sea la muestra de participantes en el cuestionario, se obtendrán conclusiones más certeras”.
Así, la profesora hace un llamamiento a la sociedad almeriense para que participe en esta iniciativa en la que: “la encuesta es muy sencilla. Se hace en línea a través de la web y en un tiempo máximo que no supera los diez minutos. No se dispondrá de ningún dato que identifique a la persona. Los resultados se tratarán de forma global, y se mantendrá el anonimato de los participantes en las publicaciones que puedan derivarse del estudio”. A la que se accede ‘clicando’ en el enlace y respondiendo a las preguntas que se formulan en: www.emocovid.es.
Junto a las preguntas genéricas abiertas, se abunda en la afección emocional de la pandemia, intentando detectar si la situación provocada por COVID-19 hace que se sienta con rabia, asustada, enojada o deprimida, entre otros muchos temas relacionados con la emergencia sanitaria.

Colaboración y web

Este proyecto EmoCovid que aportará resultados empíricos está compuesto por investigadores de la Universidad de Almería, UNED Almería, y la Universidad Alfonso X El Sabio, coordinados por el catedrático de Psicología Evolutiva y de la Educación de la UAL, y actualmente director de la UNED Almería, José Jesús Gázquez, y además, a este nuevo reto, se unen investigadores de la Universidad de Murcia, Universidad de León, Hospital Universitario de Burgos, Hospital Universitario Mutua de Tarrasa y la Universidad Autónoma de Chile, y con la colaboración de la Diputación de Almería.
Durante el periodo de confinamiento en la web de EmoCovid www.emocovid.es proponen cada día una actividad dirigida a cada uno de los segmentos de población que constituyen el programa: mayores, menores y ‘guerreros’. Estas actividades están dirigidas a trabajar las emociones y que a través de las sesiones afloren en los participantes sentimientos que les sirvan para crear “su propia ‘vacuna emocional”, ha apuntado María del Carmen Pérez-Fuentes.