Fuera hace frío, es una expresión hecha que se aplica a cualquier intemperie. Antaño a la de los despidos por ejemplo, como si hoy no existieran los despidos. Dejar el nido o caerse como que de un guindo -¿qué es un guindo?-; que se desplome una gallinaza y te caiga en el hombro donde llevas las condecoraciones civiles, al mérito civil.
La religiosidad popular nos trajo sus días festivos y consumistas con la ‘Nueva normalidad’ que se asubnormala cada veinte, para no darle tregua al mes. Llegaron los festines a medias y después las estadísticas completas. Volvieron, y aún quedan vestigios de noches de luces, brillos y oropeles y como toda luz tenía su sombra que se proyectaba hacia el día. A todo eso ha puesto un borrón, o un rebañón ‘Filomena’, el nuevo nombre para el año también nuevo. Llega con una verdad objetiva: ‘Fuera hace frío’. Y… Salgamos de dudas: un guindo es un cerezo ácido.