Las casas rurales y con piscina lo más solicitado ante hoteles que reciben reservas y anulaciones a diario

La temporada veraniega será rara por la nueva normalidad, por la apertura del espacio aéreo solo con algunos países y por el miedo de estabilidad económica de los nacionales. Si hace unos días la patronal del sector aventuraba que en España un tercio de los hoteles abriría, Almería se encuentra, avanzada la primera semana de julio, en esa tesitura: el 25% de los hoteles permanecen cerrados y las reservas en los abiertos alcanzan a un 40 o 50% de su capacidad, pues la sintonía es gente que decide a última hora y reservas que había hechas desde finales del año pasado, que se han ido cayendo.
Es el interior, y en las zonas de playa los apartamentos bien equipados con cocina para familias solas, y para conjuntos de familias o familias amplias, chalets con piscina y muchas dependencias, las opciones preferidas, en este sentido en la zona de Levante las estancias en este tipo de establecimiento se están alargando de semana a diez y quince días, y en las zonas con muchas plazas de turismo rural como la Comarca de los Vélez, de las más avanzadas los alquileres están asegurados hasta primeros de septiembre, es un nuevo perfil que Rafael Gallego, vicepresidente de CEAV, la confederación de agencias de viajes, evidenciaba hace una semana: «el turismo de interior y de naturaleza repuntará llegando a una ocupación del 70%, cuando normalmente no superan el 40%».
Según declaró a IDEAL en días Pasados Diego García, representante de Ashal de los establecimientos hoteleros aún no abiertos «abrirá si tienen reservas porque lo contrario sería una locura».
Este verano atípico por el COVID-19 se retrata en el último barómetro del CIS en el que se evidencia que solo un 27% de los ciudadanos está seguro de irse de vacaciones este año (y un 7% que aún duda); de estos solo el 6% viajará al extranjero este verano, lo que contrasta con las tasas de hasta el 20% de otros años. Así, casi tres de cada cuatro turistas españoles optarán por destinos nacionales, mientras que en Europa la elección será una mezcla entre su propio país (54%) y el extranjero.
En España el 90% de los que veranearán se quedarán en nuestro país y el coche particular será el medio de transporte preferido (70%) al evitar así el contacto con otros viajeros, lo que nos equipara a la tendencia de estas semanas en toda Europa en que subirán los desplazamientos en coche particular, y es que según la consultora Oliver Wyman los españoles junto a italianos y franceses, son los que más desconfían de los medios de transporte públicos (65%).
Y es que la seguridad y la no declaración de repuntes de afectados por Covid-19 es lo que más determinará semana a semana el destino de ‘cercanía’ de los turistas de este verano, hasta el momento Almería con un repunte de 25 casos en dos semanas de afectados por el virus es de las provincias con gran costa que está teniendo una mejor evolución, de hecho hasta estos primeros días de julio, y frene a las vecinas Málaga o Granada, no se ha visto abocada a que las autoridades hayan tenido que clausurar ninguna playa por masificación e imposibilidad de mantener la distancia de seguridad entre bañistas.
Los que poseen segundas viviendas, como ocurriera en cierto modo en Semana Santa aprovecharán al máximo su posesión así el 28% de los turistas pasará sus vacaciones en su segunda residencia, frente al 26% que irá a un hotel y un 20,5% que alquilará un apartamento según el CIS. En todo caso unos datos inferiores al año precedente.

Destino seguro

En cuanto a la hostelería en si, tras iniciarse el verano este 21 de junio se está viendo en bares y restaurantes «el consumo medio ha caído en torno al 50%», según García de Ashal, lo que hace que el sector esté alarmado. Aunque la patronal nacional avista que «La gente quiere volver a los bares y restaurantes como lo hacía antes de la crisis, por lo que garantizando un ambiente seguro, volverán pronto», teniendo en cuenta no obstante que la patronal nacional asevera que un 20% de los establecimientos han cerrado y puede ser mayor el número que lo hagan definitivamente hasta final de año.
En este sentido muy relevante es la cifra que desde el desempleo se ha conocido a primeros de julio de este 2020, pues Almería ha contado 17.500 parados más que en el mismo mes del año pasado, a lo que la hostelería ha contribuido sin duda.
Con todo para el mes de agosto se espera que los datos, siempre con el albur de los repuntes de la pandemia, vayan mejorando considerablemente, incluso que el verano se extienda hasta bien entrado octubre, teniendo en cuenta a su vez los cambios que en las vacaciones está habiendo para quienes mantienen su trabajo. A este respecto y en cuanto al cambio de previsiones de los turistas en la última década, la Junta de Andalucía en palabras del consejero de Presidencia, Administración Pública e Interior de la Junta de Andalucía, Elías Bendodo que las reservas de última hora ya se hacían e años precedentes «de un día para otro y la crisis del COVID lo ha acentuado». Abundando en que la seguridad es algo fundamenta, para ello han creado una marca para establecimientos y municipios como ‘Andalucía destino Seguro’, siguiendo los protocolos de la OMS ante el COVID-19, porque aunque el verano sea raro, Bendodo entiende que para «la movilidad es sinónimo de turismo».
Esta marca de la Junta de la que también ha hablado Juan Marín, vicepresidente y Consejero de Turismo pretende, según sus palabras: «Queremos que todos los usuarios de los establecimientos turísticos andaluces puedan disfrutar de ellos con la certeza de que son destinos con seguridad sanitaria».