En un momento hubo una emergencia que atender, una, una sola, que sepamos y ahí… En su búsqueda y en su remedio acudieron todos. Acudir es un verbo muy urgente para lo que ocurrió al final que fue un aburrimiento de oso hibernando, los que podían mantener su ‘normalidad’ hasta quince días después del aburrimiento por decreto, con su acción continua y sustentadora no les fue tan así, después sí en la segunda parte del ‘partido’ porque siempre hay tontos que toman esto con la grandeza de un juego que se disputa en un terreno. Un runrún que sólo admitía pequeños requerimientos domésticos entendidos como de básica necesidad, que meen los perros por ejemplo, nada se podía relajar, todo se abordaba con asepsia que es lo que requiere una emergencia invisible pero palpable. Una inundación para la que se puso todo manos a la obra y se debió parar la máquina acostumbrada. Hablar en pasado es un alivio.