La quietud es algo que se posee momentáneamente o se cultiva para la impasividad de un largo rato, la actitud desafiante también, generalmente es más expontánea, estar alerta para salir corriendo si viniera un peligro, para defender la ‘hacienda’ si llegara una amenaza o una supuesta amenaza. Eso es de precavidos. Pero hacerse un selfie simplemente intentando emular alguna de estas actitudes personales, o animales, es lo más propio de este tiempo, es algo que nos mantiene en pie, un aliento diario que nos suele salir barato, ah, se me olvidaba, y… Nos hace sentir vivos.