Un gran ‘jardín mediterráneo’ de 42.000 m² de superficie es lo que es ya el Parque de la Hoya, el espacio que queda con restos arqueológicos en el subsuelo  ante las murallas de la ciudad y que para su ejecución como lugar tomado para el paseo y disfrute de los ciudadanos autóctonos y visitantes, se ha  desarrollado con una inversión de 3.666.321,59 €.
Con un concierto de la Orquesta Ciudad de Almería se abre al público en la tarde del 10 de noviembre de 2023 y se abre al público desde el sábado 11 de noviembre, cuando en un principio se había planteado para la Navidad 2022.
El enclave es un nuevo espacio de uso y disfrute, el proyecto fue redactado por los arquitectos Vicente Manuel Morales Garoffolo y Juan Antonio Sánchez Muñoz, con su trabajo el Ayuntamiento ha puesto en valor «una escombrera» en palabras de la alcaldesa María del Mar Vazquez y se convierte en un «espacio que forma el Conjunto Monumental de la Alcazaba, la Hoya con la muralla de Jayrán y las murallas del Cerro de San Cristóbal, es la ‘Joya’ de la corona del patrimonio almeriense . Un espacio milenario que debe ser tratado con una extraordinaria sensibilidad».
La concejala de Urbanismo e Infraestructuras, Ana Martínez Labella, destacó tras la aprobación del presupuesto de la importancia que esta actuación tendrá “como parte del proceso de recuperación del Casco Histórico y de la puesta en valor de un enclave patrimonial y medioambiental de un valor excepcional”.
Con la intervención de más de año y medio se ha conseguido la recuperación ambiental, paisajistica y patrimonial más importante que se haya acometido en la ciudad y que supondrá un antes y un después para la zona, para ello se han plantado 21.048 unidades de plantas, de diferentes variedades, y más de 120 árboles de diferente especie que salpican este espacio, completado con la presencia de elementos singulares y de interés como albercas, paratas, caminos, taludes, zonas de estancia y miradores, entre otros. Parte también del nuevo paisaje de La Hoya será su iluminación, también adecuada y adaptada al entorno, sostenible y versatil en el uso que se pretende para este espacio.
Las especies predominantes son matorral, arbustos y herbáceas, entre otros: arto negro, lentisco, algarrobo, palmito, esparto, jarilla, espino negro, mata conejera, arto blanco…) y la recuperación puntual de chumberas, y entre los árboles cítricos, granados, higueras, azofaifos, morera, almendros, membrilleroscomo parte de la imagen cultural de La Alcazaba.
Con el proyecto vendrán a recuperarse paratas, balates también estaba previsto la recuperación del antiguo cortijo que se ubicaba en la ladera de San Cristóbal.