A una semana e iniciarse la Feria de Almería 2023, la ciudad vivió este viernes 11 una de las actividades más frenéticas y más esperada por los ciudadanos, la recogida de los abanicos, con aportación voluntaria de dos euros por unidad y un máximo de dos unidades por ciudadanos, y del cartel tamaño escaparate.
Desde las ocho de la mañana, aunque el reparto se iniciaba dos horas más tarde almerienses y visitantes pasaban los minutos en pie en los alrededores de la Plaza Vieja para llegar al soportal junto a la entrada principal (por el momento) al consistorio donde les esperaban un guarda jurado y dos azafatas jovencísimos antecedidos por una urna de metacrilato donde poder depositar los dos euros sugeridos que irán a parar (la suma) la Casa de Nazaret y para el comedor de La Milagrosa.
Así entre el viernes y el sábado 12 se repartirán los 12.500 abanicos que con un estracto del cartel que muestra a una mujer con pendientes, darán aire a los casi cuarenta grados que los días previos van a deparar a la capital, a las diez, cuando abrieron el ‘stand’ de reparto ya había 34 grados y más de seiscientas personas esperando, a quienes iban relevando otras personas que se dirigían a este gran acto para la Almería popular formado un ‘bochinche’ que se iba resolviendo con civismo, y que propiciaba una alegría que la gente inmortalizaba con selfies e intercambio de fotos una vez se habían hecho con los elementos propagandísticos.
La urna de recogida voluntaria de dinero, una de las que se usan para las votaciones, no acogía mucha moneda o billete de parte de los ciudadanos que en muchas ocasiones preguntaban a los azafatos sobre la obligatoriedad de depositar.
A esa misma hora y grados de la mañana ya se estaban cerrando los espacios de las casetas en el Recinto Ferial estable de la calle Árbol de la Seda, en la Vega de Acá, y se bajaban los elementos de la portada oficial, y se iban cerrando las ristras de guirnaldas de la iluminación especial en las calles del Ferial.
En el mismo Casco Histórico en el Palacio de los Marqueses de Cabra, sede del archivo municipal, los niños y un adulto de la Asociación Gigantes y Cabezudos de Almería bajaban las figuras que este año saldrán desde el sábado 19 en las primeras horas de la mañana despertando con una charanga y sus bailes de figurantes a los niños de la ciudad.
Un viernes de raíz de puente vivía así Almería su preferia, la jornada popular que irán encaminando el ánimo a ese sábado 18 en que el actor y monologuista Kikín Fernández, dará el pie de frase a los días de fiesta, la 215 de su historia.