No es la noche más corta del año, pero es en la que se celebra eso y que por tanto el verano acaba de comenzar. Alrededor del fuego con hogueras y brasas para hacer carnes y pescados la costa almeriense del Lance de la Virgen a San Juan de Los Terreros se moteja de fuegos y fueguinos y se llena de gente que con sus pertrechos quiera hacer la noche día.
La tradición dice que para estar guapo hay que lavarse los ojos con el agua de este mediterráneo y que si uno se baña alejará las dolencias respiratorias y de garganta. Esto en lo referido al agua, que es la otra protagonista por antagonismo al fuego.
Respecto al fuego, el que simboliza los meses de más calor toda suerte de conjuros hacen que se quemen cosas preparadas y en suma la chiquillería y los animosos lo que van agrupando son muebles viejos y mas que nada palets de transporte de mercancías, para que el fulgor de la noche sea una realidad y que aguante, lo que aguante, por lo menos hasta que los que se han bañado de arriba a abajo se sequen.
Ayuntamientos de toda la provincia con playas hacen programaciones especiales, lo que se suma a los preparativos y distintas actuaciones que los propios partícipes hacen en sus grupos familiares y de amigos. El de la capital destaca por el castillo de fuegos de artificio que se dispara desde el Espigón de los Gatos a las 24.00 h, en punto, cuando es la hora mágica y comienza el día de San Juan.
Este 2019 en la capital también, como otros años se ha organizado una especie de feria con más de 40 establecimientos entre los que se incluyen camas elásticas, castillo hinchable, casetas de juegos, heladerías, gofres, puestos de algodón y chucherías y también otros puestos de restauración, vino o mojitos, además de bisutería y complementos. En la arena, a falta de que se coloque orquesta, cada un podrá con sus aparatos y dispositivos la música que desee.