Subía aquel día el rey moro
desde El Puerto a la Alcazaba
cuando llegó a sus oídos
una muy curiosa charla
que tres hombres mantenían
al pie de una jacaranda.
El mas alto sostenía
que de allí no le sacaban
aunque se lo propusieran
de manera empecinada.
El mas moreno que pienso
era oriundo de Granada
decía: -¡Qué! y ¡Qué de Qué!
¡Que os digo que no lo sacan!-
Y el tercero, mas bromista
con su sonrisa mas amplia
decía ladinamente:
-Ni el gobierno, ni los jueces
ni los tanques, ni los fachas
que está muy bien enterrado
que el mismo se “llamó a andanas”-
Que es religiosa expresión
agora no utilizada.
Sepa el agudo lector
que aquesto significaba
el refugiarse en sagrado
cuando la justicia andaba
tras los pasos del gañan
que alguna falta causara.
Hoy esto ya no se usa
pero si acaso se usara
fuere por dar a entender
que hizo lo que vino en gana.
Pero volviendo a lo nuestro
es decir, a las mudanzas.
El rey sumándose al grupo
quiso mediar en la causa
de la discusión aquella
y les dijo estas palabras:
-Dejad ya de discutir
y explicarme lo que pasa:
-Pues que por Francisco Franco
andan todos de jarana
Que lo saco.., que lo meto…,
y hay montada una tangana
que ha llegado hasta el Supremo
el tribunal que mas manda
que ha decido sacarlo
y así terminar la farsa.
El buen rey fue sonriendo
camino de su Alcazaba.
Alí Caído (El morisco deprimido)