Romancillo Junio 2.020
Bajaba un buen día el rey moro
por el centro de la rambla
cuando llamó su atención
el cartel de una farmacia,
que en grandes letras decía
tan solo estas dos palabras :
HAY MAS…CARILLAS.
Entró el rey en la botica
y preguntóle a la dama
que atenta en el mostrador
detrás de una gran mampara
atendía al personal.
-¿Podéis decirme manceba
que es lo que agora aquí pasa
para que vayan las gentes
totalmente enmascaradas?
La manceba de botica
tras restregarse las palmas
de sus dos manos a un tiempo
con un liquido que abrasa
cuyo magistral relleno
es algo de alcohol con agua
o de aguarrás con lejía
que Hidrogel la gente llama
contestó tras de su embozo
con una voz tan opaca
que apenas audible fuere.
-La pandemia majestad
que obliga a todo el que salga
a utilizar mascarilla para taparse la cara.
El buen rey anonadado
ante noticia tan bárbara
solicitó a la manceba
le vendiera alguna mascara.
La manceba predispuesta
le ofreció distintas marcas
autofiltrantes, quirúrgicas
efepepedos de gasa
con cintas, con orejeras
o bien personalizadas
con banderas y dibujos.
El rey dijo, -es mi intención
solo proteger mi cara
dádmela y decid que vale.
La manceba muy taimada
le dio una simple de tela
por diez euritos de nada.
-Cara es, masculló el rey.
-De hay su nombre: mas…carilla
contestó la descarada.
Y el señor entre bufidos
se fue para La Alcazaba.

Alí Caído (El Morisco Deprimido)