Rafael Doctor ha sido cesado igual que Juan José Téllez lo fue  del Centro Andaluz de las Letras

El nuevo gobierno autonómico de Andalucía ha remodelado la estructura de los altos cargos de la Consejería de Cultura y Patrimonio, a cuyo frente está Patricia del Pozo, dejando la Agencia Andaluza de Instituciones Culturales con cuatro direcciones: Letras, Flamenco, Música y Artes Escéncias y Artes Visuales. Fruto de esta reforma, desaparece la Dirección de Programas de Fotografía, puesto que ocupaba Rafael Doctor desde 2017 sustituyendo a Pablo Juliá ejercíendo como director del Centro Andaluz de la Fotografía, y teniendo su despacho en la sede del antiguo Liceo en Almería.
Previa a esta remodelación se acabó también con la dirección del Centro Andaluz de las Letras que recaía  hasta marzo pasado en el periodista y escritor Juan José Téllez. Cabe destacar, que siendo una constatación no competitiva en estos dos cargos, el del CAF, con el acceso de Doctor sí se hizo por un procedimiento competencial, igual que con el de Téllez en marzo, ambos en marzo de 2017.
Los cambios respecto al centro que crearan Manuel Falces acogiendo la trayectoria de la fotografía andaluza y la apuesta de Almería a este arte, según afirma la delegada del de Cultura en Almería, Eloisa Cabrera, también quita fundamento específico al centro al abrirlo a pintura o videarte y cinematografía por lo cual el Centro Andaluz de Fotografía (CAF) se disolverá en un centro de nueva creación en el que se englobarán programaciones de todas las artes visuales. Lo que rompe el espíritu con que nació.
La decisión que se ha dado a conocer este 9 de julio deja al centro pues convertido en una miscelánea del mundo de la imagen, según Cabrera: «El Consejo de Gobierno ya aprobó las líneas básicas de la Agencia de Instituciones Culturales, las cuatro patas sobre las que se va a prestar esta agencia, y una de ellas era el Centro de Artes Visuales», lo que ha propiciado el cese de Rafael Doctor algo mas de año y medio de su contratación (que era para 4 años), habiéndole ofrecido, según la política del PP seguir en proyectos específicos.
La vida del CAF, nacido del inicial Proyecto Imagina alentado por Manuel Falces entorno a 1992 ha venido llena de dificultades, embriones que no daban con un lugar definitivo, altos y bajos en sus fondos propios, hasta que ya en el nuevo milenio se hizo el centro en el antiguo Liceo, se nombró a un director que no era Falces y hacía varias producciones propias. Sin embargo el director intermedio, Pablo Juliá, dejaba o se veía obligado a dejar su cargo cuando a los 20 años del centro veía que la Junta aún en manos socialistas no iba a apostar decididamente por el evento y la continuidad del mismo.Al conocer la decisión política de destituir a Doctor, Juliá ha pronunciado en su muro de Facebook que: «No tiene sentido, es una barbaridad, la cacicada que han hecho con Rafa Doctor y con el CAF».
El propio director destituido, en su muro de Faceboo, ha hecho público un extenso texto en el que repasa su acceso al cargo, el trabajo dearrollado en casi dos años y califica sitúa que: «Con el cambio político acaecido en Andalucía a finales de año (PP-Ciudadanos-Vox) y con la incorporación de los nuevos cargos a la Agencia de Instituciones Culturales a la que pertenezco, entramos en una parálisis absoluta, al mismo tiempo que recibimos todo tipo de ataques, entre ellos el de criticar que la programación que se hacía desde el CAF tenía un carácter “ideológico”. A pesar de todo, cambiando fechas, buscando cómplices que nos ayudasen a financiar proyectos y, sobre todo, haciendo solidarios con la situación a los propios artistas y profesionales, logramos seguir programando y generando proyectos que han sido capaces de mantener el espacio activo».
Doctor que asegura ha trabajado en sus 30 años de gestor cultural con todos los colores políticos, se despide saludando y alentando a los artistas que han trabajado y trabajan con el centro y se despide aduciendo que tras comunicarle su cese en una reunión en Sevilla «Me veo obligado a asumirlo, aunque lógicamente lo llevaré a los tribunales, amparándome en todos los derechos que me asisten como trabajador que ha ganado una plaza».
A los veinte años, el CAF, el único centro dentro del ámbito de la cultura andaluza que tenía sede en Almería, vuelve a dejar una ‘imagen movida’ por una nueva decisión política.