El verano 2019 no está defraudando en las cifras hoteleras pese a que las pernoctaciones, principal catalizador del resultado para el gasto de los turistas, ha bajado de estancia media respecto a veranos anteriores, especialmente entre los turistas extranjeros, que aunque han retomado otros destinos que cayeron en desgracia, como algunos países árabes, no han desterrado del todo el destino andaluz, especialmente los ingleses y alemanes.
Almería cuenta con 42.000 plazas hoteleras de Levante a Poniente, y a falta de cotejar los datos finales se prevee que en los meses de junio a septiembre habrán contado con una ocupación ligeramente menor a la del verano anterior, un 0,7% menos, según apreciación de la Consejería de Turismo, lo que supone un buen dato pues el año pasado fuimos la provincia andaluza que más subió con un 33%. En cifras totales hasta septiembre de 2018 habían pernoctado en nuestra provincia 4,1 millones de turistas, así que la desalereción no es muy preocupante, máxime teniendo en cuenta que la provincia ha sido de las que más ha crecido en los últimos 15 años, pasando de unos 400.000 noches de hotel de junio a septiembre, a esos más de 4 millones.
El turismo extranjero, aunque ha aumentado muchísimo en los últimos diez años (hasta un 66%) no es el mayoritario, sino que Almería sigue siendo en verano, y durante todo el año, un destino de cercanía, la ocupación de camas por alemanes, ingleses, rusos y franceses principalmente supuso el pasado año 1.515.740 de los 4 millones referidos y en lo que va de año se observa en los datos un enfriamiento respecto al pasado, en el que ya hubo un descenso respecto a 2017 de un 9%.
La tónica no es distinta al resto de Andalucía, de los 26,1 millones de pernoctaciones que se prevén este verano en toda la comunidad, 13,3 millones se corresponderán a viajeros extranjeros (quienes superan a los nacionales especialmente en Málaga, Granada, Córdoba y Sevilla) lo que supone un incremento del mercado del 1,1 por ciento, y los 12,8 millones restantes serán de turistas nacionales, variable que se incrementará un 5,1 por ciento con respecto al pasado verano, en previsiones de la consejería.
La tónica general parece muy parecida a la del verano 2018 en que los turistas que visitaron Andalucía, el 33,1% eran andaluces, el 28,4% eran del resto de España, el 26,5% procedían de la UE excluida España y el 12,0% del resto del mundo.
En este mes de agosto, que sigue siendo el vacacional por excelencia, es el que concentrará en nuestra comunicad la mayor parte de pernoctaciones con 7,2 millones.
Almería, y teniendo en cuenta que el turismo por empeño de todas las administraciones, el sector económico, y la institucionalización de no tomar las vacaciones ‘de golpe’ demuestra que de Semana Santa a junio han sido 714.000 los turistas que han llegado, 5,2% más que en 2018, con una media de cuatro noches y media por turista. Comparado con el general de Andalucía en este periodo de 2019 la comunidad superó los ocho millones de turis
tas, el 7,4% más que en el mismo trimestre de 2018.

Sin recepción ni servicio de limpieza

Hasta hace poco la provincia de Almería contaba con 3.518 viviendas censadas y dedicadas al turismo en el registro de la Junta de Andalucía, para lo que hace tres años se sacó una decreto con catálogo y condiciones mínimas de estos establecimientos, que crecen como setas en todos los lugares, además de por empresas que dedican edificios, por familias que heredan casas de sus finados. Este verano de 2019 los apartamentos turísticos y casas rurales suponen ya casi 18.000, lo que representa el 25% del total de plazas turísticas ofertadas en Almería.
En un solo mes, el de junio (primeros de verano) Almería paso de las 24.953 viajeros del 2018 a 31.787 de este junio, un ascenso del 27%, más del doble de la media de Andalucía. Lo que demuestra una tendencia que va consolidándose como propuesta, suponiendo ya en Almería el 36% de las plazas disponibles entre oferta hotelera y de camping.
También las estancias (pernoctaciones) aumentan en las viviendas dedicadas a turismo grupal sin recepción ni servicio diario de habitaciones, así en esta muestra de los meses de junio que arroja el Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía se ve que este pasado mes de junio hubo en toda la comunidad autónoma 132.437 pernoctaciones frente a las 108.987 de junio de 2018. situándose la media idéntica a la de los hoteles, cada turista pernocta unas cuatro noches y pico.

De aquí y de allá

El usuario vacacional de apartamento es el del territorio, frente a los 4.958 extranjeros. Con todo, y en muy poco tiempo la provincia se ha posicionado en los primeros puestos andaluces de aumento del alojamiento turístico fuera de hotel, justamente la tercera provincia que recibe más viajeros que se decantan por alojamientos, únicamente se sitúa por detrás de Málaga (138.855 viajeros) y de Sevilla (41.980 viajeros). El número total de viajeros que se decantaron por esta opción en Andalucía en el mes de junio fue de 281.138, lo que indica que este turismo está cada vez más extendido y da respuesta a familias, grupos de amigos y personas con menos recursos y que se apañan comiendo en casa por el fin de conocer y disfrutar otros lugares.
Aunque se trabaja desde todos los frentes contra la estacionalidad del turismo, y se está consiguiendo en los datos globales, este verano en litoral andaluz se esperan superar el 80,3 % de ocupación de junio a septiembre en hoteles, aventurándose según la consejería una campaña con un 81,2 millones de turistas extranjeros, un 0,8% menos que el año pasado, cuando se registraron 81,9 millones de viajeros. Sin embargo, el gasto se incrementará un 2,8% respecto al ejercicio anterior, hasta los 89.440 millones de euros, y es que el turista extranjero gasta casi el cuádruple que el nacional, cuestión geoeconómica.