Subía aquel día el rey moro
desde El Puerto a La Alcazaba
cuando acercóse hasta un banco
donde ancianos platicaban
sobre cual de aquellos hombres
mas refranes recordaba.
-“No por mucho madrugar…”,
dijo quien tuvo palabra.
-“Ni mal que cien años dure”…,
le replicó un camarada.
-“Que aquí el no corre, vuela”…,
insistió un tercer baranda.
-“No hay mal que por bien no venga”…
-“Si no quiés caldo, tres tazas”…
-“Ni mona que vista seda” …
-“Al mal tiempo, buena cara”…
Y así pasaban las horas
con esta agradable charla,
cuando al rey se le ocurrió
meter allí la cuchara
aportando su refrán.
Y dijo con voz muy alta:
-Yo se el…”de Madrid al cielo”.
Y aquí se armó la parranda
pues uno de los ancianos
que en Madrid tenía crianza
dolido díjole al rey:
– No es el momento propicio
para decir tal infamia.
Ya sabemos que en Madrid,
su presidenta proclama:
que es España dentro España
porque allí va todo el mundo
bien por trabajo o por gala.
Y que va a parar el virus
para no cerrar las arcas.
Por el contrario, un ministro airado
el de Sanidad lee clama:
¡Estáis jugando con fuego!
Pero ella se llama a andanas.
Se reúne el presidente
con la señora mentada
para dar fin a la crisis
con banderas a su espalda
y al cabo de un par de días
nadie se acuerda de nada.
Así que les dijo el rey
hoy el refran, no hace aguas
pues de Madrid irán al cielo
de rebrote o por las bravas.
Y emprendiendo su camino
siguió andando por la rambla.

Alí Caído (El Morisco Deprimido)