El pie está echado, para unos más fundido, seco; para algunos con gran peralte, para otros creciendo o para ir recreciendo. Estamos apoyados por un lado en el entramado de palos que nos rodea; sustentados en la peana 2024 con la que contamos… Y por otro sobre las gentes a las que rodeamos, abalanzados. Solos y en todas las horas no podríamos mantenernos siempre en pie, ni tan siguiera tomar impulso o aguantar el pulso continuo o soportar las esperas. Son todos los elementos, y nosotros uno más, para el plano erguido de los días, de las horas, de esta forma nuestra que nos desapegó de los primates narigones, orejudos y bocagrandes, de vez en cuando un apoyo, hasta que llega la hora de la horizontalidad, que está muy marcada, como la semana, como los días, como el mes de febrero que se excede… Y hace al año bisiesto.