Master et Magister Regis

Subía un buen día el rey moro
desde el puerto a La Alcazaba
cuando vio que en un cartel
algo grande se anunciaba.
¡¡¡ Liquidacion de cien masters
por final de temporada !!!
Paró a un paisano bajito
que por su vera pasaba
y le preguntó curioso:
dime, ¿qué son masters, “paisa”?
Pues… – no sé, dijo el paisano
pero me suena esta vaina;
porque en los telediarios
de las diez cadenas patrias
se pasan los días hablando
de los masters y las “mastars”.
Que si a este se lo dieron
por ser un chico con casta
y aquella se lo quitaron
por tener la firma falsa.
Total que entre devaneos
comentarios y falacias
se ha levantado la alfombra
y ha salido mucha caca.
Que si la Cristina miente
o que si el Pablíco engaña.
o que el Perico se copia
noventa de cien palabras
al hacer el doctorado.
¡Vaya! ¡Que nadie se salva!
-Pues yo quiero hacer un masters
dijo el rey al pobre “paisa”.
¿De que lo queréis señor?
Porque hay masters a la carta:
Tenéis de investigación,
profesional, de informática,
académicos, on line,
e incluso a larga distancia.
-Yo quiero un masters de rey.
dijo enfadado el monarca.
Tambén los hay, mi señor
que el rey Felipe estudiara
una carrera a medida
en los Yales o en los Hawards.
Cien gramitos de derecho,
cuarto y mitad de gramática,
algo de filosofía,
un poco de matemáticas,
y academias militares
donde aprendió entre otras practicas
a pilotar helicópteros
y a trepar por las escalas
del Juan Sebastián Elcano
entre juanetes y garfías.
En fin señor, como veis
hay para vos esperanza.
Pero os daré un buen consejo
para el día de mañana.
Hacer como hizo el rey viejo
con su gramática parda;
y estudiar muy aplicado
un buen master en finanzas
con los países del golfo.
Llevando de acompañanta
a una rubia de buen ver
maciza y con buenas cachas.
Asílo haré, dijo el rey.
Y sin mediar mas palabra
emprendió presto el camino
de regreso a La Alcazaba.

Alicaído (El morisco deprimido)

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