La Lolo sin cristal

Subía un buen día el rey moro
desde el Puerto a la Alcazaba
cuando un buen grupo de gente
llorando con grande pena
a su vera se acercara.
¡Decidme lo que sucede!
¡Comentadme lo que pasa!
Con premura preguntóles
el rey. Y así contestaran:
Buen señor, hoy se ha marchado
quien nuestra infancia alegrara.
En silencio y a compás
sin una palabra alta.
Se ha ido, quien se atrevió
a dar un vuelco a las almas
de los niños que ayer fuimos
y a enseñaros por las claras
que los niños son bajitos
pero no tontos del haba.
Que no hay que hablarles en “ito”
ni en “ico” ni en “minihablas”.
Que hay que decirles las cosas
tal cual suceden y pasan.
Y emplear al describirlas
muy nítidas las palabras
sin andar con subterfugios
ni verdad enmascarada.
Ella comprendió que en esta
tierra que se llama España
sobraba la ñoñería
y sobraban las bobadas.
Con su pluma honesta y limpia
escribió para contarlas
mediante la caja tonta
mil historias que embrujaban
y seguirán embrujando
en lo profundo del alma.
Se marchó Maria Dolores
Lolo Rico la llamaban
Se fue ‘La bruja averias ‘.
se fue ‘La Cometa blanca ‘.
Con su ‘Bola de Cristal ‘
Se fue a buscar a otra maga
Que se llama Gloria Fuertes
feliz niña desgraciada.
Adiós… los ‘electroduendes’
Como los llamara Alaska.
Se nos fueron ‘Los tres globos‘
en la pluma de una dama
Por Lolo Rico nombrada.
Se fue a jugar con los niños
que por los cielos se andan.
Esto contaron al rey
las gentes que así lloraban
Y el quedose pensativo
y siguió hacia su Alcazaba.

Alicaído, el morisco deprimido

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