Jubilados Putativos

Subía aquel día el rey moro
desde el Puerto a la Alcazaba
cuando cruzóse ante él
una muy grande algarada.
Dos centenares de ancianos
con otros tantos de ancianas
elevaban sus protestas
por la pensión que cobraban.
Paró el rey la comitiva
e interpeló al que mandaba.
“¿Por qué en lugar de gritar
no imitáis la dulce estampa
de aquel jubilado histórico
cuya efeméride canta
el diecinueve de marzo?”
“¿De qué jubilado hablas?”,
respondióle el cabecilla
sin mediar otras palabras.
“De San José, el putativo
padre a quien la historia aclama.
Que de poner las dos (PP)
tras su nombre, alguien pensara
que era afiliado al partido
que ahora gobierna en España.
Y no es así, que por las (PP) pes
todos llaman Pepes a los don Josés.
Pero los niños confunden
con frecuencia la palabra
y piensan que en el origen
está la puta de marras.
Y el jubilado a la postre
que como al niño se trata
dándole un eurillo al mes
cual subida de su paga,
piensa que si es putativo
y que es una gran putada
como le trata el gobierno
con esta subida parva.
Y que como el San José
del quien la historia no habla
sí acabó torneando cunas
o banquetas de tres patas
hasta morirse de viejo
pobre y solo en la su casa;
pues han de seguir trabajando
estos ancianos y ancianas
para dar pan a sus nietos
hasta que lleguen la parcas”
El rey moro al escucharle
fuese derramando lagrimas
sin despedirse siquiera
camino de la Alcazaba.

Ali Caído (El Morisco Deprimido)

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