¿Bibliotecas?

Bien dijeron los Quintero
en una de sus comedias
cuando el bueno reta al malo
a reñir con impaciencia
en un lugar solitario:
¡Dirimiremos la afrenta
allí donde “nadie” “haiga”!
Y el villano le contesta.
-Pues si quieres soledad
¡Vamos a la biblioteca!
Paseaba el buen rey moro
por La Alcazaba secreta
cuando le paró su esposa
con una pregunta incierta:
¿Sabéis señor cual será
el nombre que por fin tenga
la tres veces ya estrenada
como nueva biblioteca?
El rey, meditó un instante
y así después respondiera.
En un principio pensamos
darle literaria fuerza
con nombres de gran raigambre
de nuestra “literateca”
Como: Calderón, Cervantes,
don Félix Lope de Vega
o don Francisco de Rojas
de fama celestinesca.
Pero fueron descartados
por manidos de otras gestas.
Después, ¡Hay triste después…!
a un procer se le ocurriera
darle un nombre mas marcial
o sea , un nombre de guerra.
como Franco, Moscardó
Mola, Sanjurjo, Varela…
En fin, un generalito de esos
de las cuatro estrellas.
También fueron descartados
por que no hubiera querellas.
Luego, un libre pensador
opinó con diligencia
ponerla nombre de damas
con literarias esencias.
Pero fueron descartadas
Las femeninas presencias.
Por fin en uno prendió
la bombilla de la ciencia
Y dijo:¡Poned un nombre
que sea de nuestra tierra!
Y el coro canto de pleno
¡Federico, el gran poeta!
Pero.. si de Lorca hay
cuatrocientas bibliotecas
cien teatros, treinta ramblas,
dos o tres pinacotecas
y un autobús de dos pisos
que por Granada pasea
anunciando un show flamenco.
Pues se acabó dijo el rey.
Solo pondrá biblioteca
De Federico García.
¡A ver quien coño lo acierta!
Y se marchó a su palacio
con una sonrisa aviesa.

Alí Caído (El morisco deprimido)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *