157 millones de euros gastamos los almerienses en máquinas y bingos durante 2017

Indalajer ayuda a desengancharse con profesionales a 64 nuevos adictos

El juego de azar de intervención directa: máquinas, ruletas, bingos o apuestas deportivas van dejando en ocasiones a personas tocadas en el bolsillo y en su autoestima, llegando a arruinar sus vidas o casi, en ese caso es cuando se acude a los profesionales psiquiátricos o a las asociaciones especializadas, a veces derivados incluso por los médicos de cabecera, alentados por familiares ya hartos de hurtos y engaños, o amigos de las víctimas que les ven caer en picado.
Este 29 de octubre se celebra el ’Día sin Juegos de Azar’, en una provincia donde el volumen real de juego ha bajado en los últimos años en lugares específicos, aunque las apuestas on-line aumentan como en toda España y aunque existe un solo bingo, han vuelto a abrir salones de juego, tras un receso de casi una década.
El volumen total de juego privado, uniendo las máquinas tragaperras de todo tipo y las ruletas; no los casinos (porque en la provincia no existen) dejando fuera los juegos on-line que no controla la Delegación de Gobierno de la Junta y cuyos datos no están provincializados, ha evolucionado de la siguiente forma en cuanto a volumen de gasto en lo que va de década: El pasado 2017 los almerienses gastaron casi 157 millones de euros, el año anterior 156, en 2015 148, en el 2014, el más bajo con 143 y el año anterior 150; en 2012 fue el gasto de 166, en el 11 de 180 y en 20010 con 197, los años anteriores se superaban los 200 millones en gasto total anual.
Indalajer, la asociación que desde hace casi treinta años ayuda a los almerienses con adicciones sin sustancia a abandonar su hábito, todas las tardes de la semana, después de los horarios de trabajo cuenta con grupos de terapia, llamados de ayuda mutua, en su nueva sede de la calle Luis Siret, cada tarde acuden las personas decididas y en grupos, uno compuesto por los afectados y otro por los familiares de afectados, con ex jugadores unos y con familiares de ex jugadores los otros, van contando su día a día, las vicisitudes y los logros para no volver o seguir arruinando su vida.
Los niveles del proceso total hasta la deshabituación son dos, con dos grados de grupo de terapia, además de seguimientos mensuales de la psicóloga y la trabajadora social de la asociación, ésta última, Lucía Rodríguez, nos comenta que “desde la recepción intervenimos primero con el enfermo, luego con la familia y después con todos juntos, a razón de contrastar”.

Varios perfiles

En la actualidad en Indalajer Almería, hay casi un centenar de personas en terapia, en lo que va de 2018 han llegado 64 nuevos afectados, de ellos 54 hombres y 10 mujeres. Una cantidad que ha evolucionado de forma muy desigual al gasto en juegos, puesto que no hay una correlación directa entre la decisión personal o social y los volúmenes de juego. En lo que va de década iniciaron el proceso en la asociación almeriense 71 personas en 2010, 51 en 2011, una menos al año siguiente, 43 personas tanto 2013 como 2014, 54 en 2015, tres menos en el 16 y 48 el año pasado.
Las edades de las personas que han decidido ir a desengancharse se ha rebajado muy significativamente, incorporándose en ocasiones adicciones a juegos que no requieren la inversión de dinero, en todo caso los síntomas, según asegura Rodríguez son los mismos: “utilizan en esto todo el tiempo que pueden, van dejando sus relaciones sociales, no hacen vida con su familia incluso dejan de ir a trabajar o estudiar”. El presidente del colectivo, Manuel Fernández es muy expresivo al ver como han cambiado los perfiles “antes veías personas de cincuenta, sesenta años, ahora cada vez más vienen chicos de diecinueve, veinte años pero no solo de juegos on-line, también que entran a salones”.
En la actualidad de los nuevos enfermos que están recibiendo tratamiento un 68% tienen entre 30 y 50 años, cuando hace sólo una década este porcentaje se daba entre personas de 40 en adelante. En la actualidad hay dos menores de veinte años y seis personas mayores de sesenta, dándose la curiosidad de que no hay ninguno cuya adicción sea el bingo, hay que tener en cuenta que el único de la provincia, en la capital, ha estado cerrado varios meses y que en diez años la ciudad ha pasado de tres salas de este juego a solo una. De hecho en las cercanías de la actual sede de la asociación, en Manuel Azaña, hubo uno.

La suerte del novato

La forma de llegar al juego es variada, a veces hay quien prueba suerte con la vuelta de un café, otros grupos de jóvenes que llegan por una gracia de una noche, porque se observa que un jugador anterior se ha dejado mucho dinero y se va, lo que reconoce Rodríguez es que existe la suerte del novato “es que suele suceder que las primeras veces les toca, y a partir de ahí pues se pueden enganchar”.
Almería cuenta en la actualidad con 3.201 máquinas en bares y cafeterías, habiendo llegado a tener casi 5.000 en el año 2008, y la capital con 14 salones de juego reconocidos, todos ellos procuran hoy on-line las apuestas deportivas, un juego que está en crecimiento con 359 máquinas, y lo que va camino de suponer 20% de volumen de negocio, teniéndose en cuenta que no se pueden colocar (en Andalucía) en bares o cafeterías, solo en salones.
Respecto al perfil de afectado que acude a Indalajer, la trabajadora social dice que no responden a un nivel social o económico, ni un tipo de juego “hay personas que le dan a todo, a las máquinas tragaperras, entran al bingo o pasan días jugando al poker en reuniones privadas en casas y compran iguales o lotería”. Lo que si se suele dar entre los amigos de las máquinas de azar es un perfil que juega en bares y cafeterías y otro que sólo lo hace en salones especializados.
El gran ascenso son los juegos on-line, así lo reconocen Manuel Fernández, presidente de Indalajer “eso es una barbaridad lo que está emergiendo”, a este respecto no hemos podido hacernos de los datos provincializados, pero a nivel nacional la evolución de este juego arroja que desde el año 2013 que produjo unas ganancias de 229 millones que han ido creciendo año a año hasta los 560 millones, que se ganaron el año pasado. Devolviendo en premios de media, como todos los juegos, un tercio de lo que invierten los usuarios.
En la actualidad las personas afectadas por el juego en internet pueden hacer su autoprohibición de juego, lo que se manda a la Dirección General de Juegos del Estado, como para los juegos presenciales se hace a la Delegación del Gobierno de la Junta, lo que tramita en ambos asos la propia asociación Indalajer.
Manuel Fernández, que lleva de voluntario de la asociación almeriense desde 1999, y ostentando la presidencia desde 2010 reafirma que el perfil de los adictos ha cambiado mucho:
La asociación almeriense se coordina a nivel andaluza con la federación Fajer, acuden a congresos y coordinan sus actividades, con los usuarios este 2018 celebraron una convivencia del 5 al siete de octubre en el hotel Bahía Serena con jornadas técnicas, terapia y convivencia; para concienciar a la gente, además de una acción de difusión con octavillas en el centro sanitario Bola Azul del pasado jueves 25, este lunes 29, ‘Día sin Juego de Azar’, los voluntarios volverán al mercadillo de Bola Azul a promocionar su existencia y a llegar a gente o familiares que puedan tener problemas con el juego.
Manuel Fernández, que lleva de voluntario de la asociación almeriense desde 1999, y ostentando la presidencia desde 2010 nos recuerda que para la subsistencia del colectivo solo la Junta d eAndalucía les hace algo de caso: “llevamos más de cuatro años esperando que el alcalde y el presidente de la Diputación nos reciba, y ya vamos a estallar, se ve que esto no lo ven como un problema”, entre tanto cada tarde en el 20 de la calle Luis Siret un grupo de hombres de todas las edades esperan a que lleguen todos para entrar a terapia, a dejar de estar dominados por el ruido y los números y los colores y el incentivo de competir y ganar. La pregunta es obligada a Manuel ¿los abandonos y las recaídas? “hay más abandonos que recaídas, en lo que va de año habrán empezado noventa personas y hay 64,¡ no!”. Nada de eso desmoraliza a la organización, que en base a sus posibilidades lleva veintisiete años haciendo independientes del juego a muchos almerienses.

Luis G. Yepes

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *